CURA
El Cura no solo trajo sabiduría académica, trajo a unos alumnos con él. Unos cuantos tíos y una tía (despampanante Judit), todos de otro planeta. Yo siempre había vivido en barrio y no conocía, ni siquiera imaginaba que existiese ese tipo de gente. Eran raros de cojones, su comportamiento era dudoso, casi no interactuaban con nosotros. O nos tenían miedo o tenían un plan oscuro. Eran extremadamente educados, vestían de manera diferente; me molaba mucho la ropa que llevaban. También su material escolar era distinto.
